La Academia de Arte Marcial Taekwondo Piramide fue organizada el 10 de Agosto de 2005, con la finalidad de mejorar la calidad de vida de las personas con un cuerpo y un espíritu sano, fuerte. Aumentando la seguridad personal con la practica de las artes marciales como el Taekwondo, arte marcial Coreano que ofrece un medio de protección propia así como la formación y el desarrollo de unos cuerpos saludables.

Sobre Nosotros

Metodología de Enseñanza

La metodología de enseñanza se encuentra estipulada de la siguiente manera:

Niños de 4 y medio años hasta los 07 años de edad: (Niños e Infantiles)

El entrenamiento se basa en juegos didácticos y coordinación y orientación  psicomotriz, movilidad motora, izquierda, derecha, arriba, abajo, detrás delante se utilizara escaleras, globos, círculos, y otros equipos  que ayudaran al menor a utilizar su destreza básica para desarrollar la habilidad de reconocer  parte de sus extremidades superiores e inferiores y desarrollar su orientación personal de cada niño.

Se desarrollará ejercicios de elasticidad, progresiva por etapas haciendo que el niño no sufra algún tipo de lesiones.

Durante el entrenamiento básico al reconocer su habilidad de orientación y su habilidad motora desarrollada, se podrá enseñar a base de juegos el entrenamiento del Arte Marcial Taekwondo.

Niños de 8 años hasta los 12 años de edad: (Infantiles, Púberes Infantes)

Ya desarrollada la habilidad motora y de orientación, en esta clase solo se desarrollara ejercicios básicos y de poco juego, iniciando con el calentamiento, movimientos básicos de entrenamiento básico del Taekwondo, ejercicios de gimnasia, patadas, bloqueos  desarrollo de la elasticidad, habilidades de posturas de defensa personal desarrollo del Poomsae (Sistema de movimientos que sirven para defenderse de varias personas), identificación del perfil psicológico que durante el entrenamiento ayudara a que el alumno desarrolle su propia seguridad personal haciendo que se sienta seguro en la toma de decisiones.

Púberes infantes de 13 años a Juveniles y Mayores de 18 años:

El entrenamiento de este grupo, ya es más disciplinado y estricto, se inicia con el calentamiento básico, ejercicios de elasticidad, patadas y posturas básicas desde las extremidades inferiores, superiores cuello hombros y espalda, luego con el desarrollo de golpes básicos de puño, bloqueos, desarrollando la actividad aeróbica y anaeróbica, ejercicios de respiración y resistencia física, desarrollando la actividad cardiovascular, haciendo que el alumno desarrolle una actividad extrema, superando el alto rendimiento mental y físico.

Desarrollo del Poomsae, (Sistema de movimientos que sirven para defenderse de varias personas), desarrollo de sistema de llaves de defensa personal, habilidades de lucha y defensa cuerpo a cuerpo, defensa de corto y largo alcance, desarrollo en defensa de arma blanca, arma de fuego, habilidades de desarme, caídas, etc, etc.

Objetivo del entrenamiento

El taekwondo es un deporte de combate milenario que demanda un entrenamiento muy completo, tanto a nivel físico como mental. De hecho, este deporte no hace que los niños desarrollen conductas violentas sino todo lo contrario, les enseña disciplina y fomenta el autocontrol. En este sentido, se ha apreciado que los niños con tendencia a la agresividad comienzan a comportarse de forma más reflexiva, mientras que los pequeños más tímidos ganan en confianza. Esto se debe a que la práctica del taekwondo moldea el carácter de los pequeños. Sin embargo, esa no es la única ventaja que reporta este deporte

Ejercita la concentración y la disciplina

El taekwondo se rige por una serie de reglas que contribuyen a crear hábitos que no solo ayudan al niño a mejorar en el deporte sino que también se pueden extrapolar al área escolar, logrando que el pequeño sea más disciplinado y desarrolle buenos hábitos de estudio. De hecho, a menudo la práctica del taekwondo se traduce en un mejor rendimiento escolar.

Estimula la concentración

El taekwondo no es simplemente un deporte de fuerza, también es necesario desarrollar cierta actitud mental. Por eso, es uno de los deportes recomendados para los niños con TDAH, sobre todo para aliviar síntomas como la impulsividad y la hiperactividad. De hecho, el taekwondo puede producir un aumento de dopamina, la serotonina y la norepinefrina a nivel cerebral, provocando cambios positivos en la capacidad atencional de los niños.

Mejora su forma física

La práctica de este deporte estimula la elasticidad, la fuerza, la coordinación y la resistencia. También mejora sus reflejos, aumenta la resistencia cardiovascular y potencia el conocimiento del cuerpo. Además, es ideal para mantener a raya la obesidad infantil y evitar el sedentarismo.

Desarrolla el autocontrol

A pesar de que los niños aprenden técnicas de ataque y defensa personal, siempre se les recomienda hacer uso de ellas solo si es imprescindible. Por eso, uno de los pilares básicos de este deporte es el autocontrol, una competencia muy útil para la vida que normalmente los niños tardan en adquirir de forma espontánea.

Estimula la autoconfianza

El taekwondo es un deporte excelente para estimular la confianza y la seguridad en sí mismo, por eso se recomienda su práctica a los pequeños extremadamente tímidos o con problemas de autoestima.

Fomenta el respeto

Una de las reglas básicas del taekwondo es el respeto, tanto a los entrenadores como a los padres y los compañeros. Por tanto, el niño aprenderá a respetar los puntos de vista y decisiones de los demás, aunque no siempre los comparta.

Aumenta la capacidad de análisis

Con el paso del tiempo, los niños aprenden a adelantarse a los movimientos de su adversario. También comprenden cuándo un movimiento está mal ejecutado y son capaces de determinar por qué. Esa capacidad de análisis es una operación del pensamiento que pueden aplicar a otros aspectos de su vida cotidiana.

Fomenta las relaciones sociales

El taekwondo no es un deporte de equipo pero les ayuda a los niños a socializar ya que en el entrenamiento se suele fomentar el compañerismo y se le da importancia a cada niño dentro del grupo. Por eso, contribuye a que los pequeños desarrollen sus habilidades sociales.